Castellano Català comotrenesenlanoche@yahoo.com / José Luis Torres
EEUU. 2004. Dir.: Clint Eastwood. Int.: Clint Eastwood, Hilary Swank, Morgan Freeman. B.S.: Clint Eastwood. Prod.: Clint Eastwood y Paul Haggis.
La mediocridad del cine contemporáneo hace que hoy sean elevadas a la categoría de clásicos películas que en las épocas de esplendor de la industria no hubieran sobresalido del grueso de la producción. Es el caso de este sobrevalorado y oscarizado drama (película, director, actriz y actor de reparto) que toma el boxeo como pretexto para contar una historia de individuos solitarios, desarraigados, frustrados y resentidos, cuyo principal inconveniente se encuentra, curiosamente, en su alma mater. Eastwood como director tiene buena mano para resolver con acierto el dilema moral y la posterior escapada del protagonista, pero como actor carece de los registros suficientes para transmitir los sentimientos de su personaje (como ya ocurría en Los puentes de Madison) y su atormentado conflicto interior, no consiguiendo tampoco otorgar verosimilitud a la gestualidad de ese entrenador veterano -irlandés, católico, lector de Yeats- que acepta el reto de convertir en campeona a una inexperta treintañera dispuesta a redimirse en el cuadrilátero de la miseria no sólo económica en la que se encuentra, iniciándose entre ambos una relación paterno-filial donde cada uno busca en el otro la compensación a sus carencias familiares. La interpretación brillante, matizada, convicente y con los deberes físicos hechos de Hilary Swank le supuso su segundo Oscar, tras Boys don't cry (1999).
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